miércoles, 3 de febrero de 2010

OBESIDAD, UN PROBLEMA DE SALUD.


La obesidad mórbida se ha transformado en un problema de salud pública en nuestro país y el mundo, en la actualidad se considera que aproximadamente el 30% de la población venezolana sufre algún grado de obesidad, lo cual es un importante factor de riesgo para enfermedades sistémicas como la hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, dislipidemias, padecimientos de las articulaciones como la osteoartritis, problemas respiratorios, ronquidos, apnea del sueño, reflujo gastroesofágico y acidez gástrica, infertilidad y muchas otros problemas de salud. Por lo que la calidad y expectativas de vida se ven afectadas por este padecimiento. Las personas que sobrepasan el doble de su peso corporal ideal duplican las posibilidades de muerte súbita en relación a los no obesos. Igualmente el riesgo de muerte por diabetes o ataques cardíacos es 5 a 7 veces mayor. Esto transforma a la obesidad en una enfermedad mucho más grave que un simple problema estético o de autoestima, ya que pone en juego la vida de la persona que la padece. El tratamiento no quirúrgico de la obesidad fundamentalmente consiste en la combinación de regimenes dietéticos, rutinas de ejercicios físicos y modificaciones en los hábitos personales y de comportamiento, lo cual ha demostrado ser eficaz en un pequeño grupo de paciente obesos, ya que estadísticas recientes informan que menos del 8% de las personas que se someten a este tipo de tratamiento logran perdidas significativas que puedan mantenerse por un periodo de 5 años, lo cual se traduce en el hecho de que más del 90% de estos pacientes recuperan su peso anterior en un año o menos
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El tratamiento quirúrgico de la obesidad busca lograr resultados positivos que se mantengan en el tiempo y permitan al paciente mejorar su calidad y expectativa de vida, disminuyendo los riesgo de padecer las enfermedades asociadas ya mencionadas o un mejor control de las misma si estas ya existen. En ningún momento se plantea como un tratamiento cosmético, ya que los beneficios estéticos son secundarios en este tipo de procedimientos. Se le conoce como cirugía bariátrica, palabra derivada del griego “baros” que significa peso y de “iatrein” que significa tratamiento. Consiste en la reducción quirúrgica del tamaño del estómago que puede estar asociada o no a un procedimiento de mala absorción intestinal, lo cual permite la perdida de peso por dos mecanismos, el primero es restrictivo y deriva de la reducción de la capacidad del estómago, lo que hace que el individuo coma menos cantidad de alimentos perdiendo peso de esta forma, el segundo es por mala absorción, la cual se genera por la creación de un puente que hace que los alimentos pasen por menos segmentos intestinales disminuyendo la capacidad de absorción de los mismos, lo cual también permite perder peso. Así pues los procedimiento más realizados y aceptados en la actualidad son el bypass gástrico y la gastrectomía vertical o manga gástrica.


El índice de masa corporal (IMC) es una medida que deriva de dividir el peso entre la talla al cuadrado y nos permite clasificar la obesidad en grados. La cirugía bariátrica está indicada en pacientes entre 15 – 65 años de edad con un IMC mayor de 40, lo que ayuda mejorar su calidad de vida y disminuir la probabilidades de muerte súbita y de padecer enfermedades asociadas. Igualmente está indicada en personas con un IMC entre 35 y 40 que tengan una enfermedad producto de la obesidad o un alto riesgo de padecerla. El paciente que va a ser sometido a este tipo de procedimientos quirúrgicos, debe estar bien informado acerca de los mismo y estar comprometido con un equipo médico multidisciplinario integrado por nutricionista, endocrinólogo, cardiólogo, gastroenterólogo, neumonólogo, psiquiatra, internista, cirujano y anestesiólogo, ya que del trabajo en conjunto entre el paciente y sus médicos depende buena parte del éxito de esta cirugía y su seguimiento en el tiempo.


En la actualidad realizamos estos procedimiento quirúrgicos por vía laparoscópica, conocida también como cirugía de invasión mínima, la cual nos permite abordar la cavidad abdominal por pequeñas incisiones de 1 a 2 cm y visualizar las estructuras internas con imágenes de alta definición y 16 veces su tamaño normal, disminuyendo considerablemente las posibilidades de complicaciones, el tiempo de estancia hospitalaria y el dolor postquirúrgico, permitiendo una rápida integración del paciente a sus vida cotidiana. Por otra parte es importante resaltar que para muchos pacientes, el riesgo de muerte por no operarse, es mayor que el riesgo de las posibles complicaciones que pudieran generarse posterior a estos procedimientos quirúrgicos.


En conclusión la cirugía bariátrica es una alternativa.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Cirugía para la Obesidad.


Los días 23 y 24 del pasado mes de octubre, se realizó en la Clínica Nuestra Señora del Pilar de esta ciudad, la primera jornada de cirugía bariátrica y metabólica por laparoscopia de la institución y del Estado Barinas. Se realizaron tres bypass gastroyeyunales para el tratamiento de la obesidad mórbida y un bypass duodenoyeyunal más gastrectomía vertical para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 en un paciente no obeso, todos los procedimiento por vía laparoscópica. Este último es el noveno realizado en el país por esta técnica y se encuentra entre los primeros 100 casos a nivel mundial, formando parte de un protocolo de investigación médica con proyección nacional e internacional.

La obesidad mórbida se ha trasformado en un verdadero problema de salud pública, en la actualidad se considera que el 30% de la población venezolana presenta algún grado de obesidad, lo cual es un importante factor en la etiología de enfermedades sistémicas como la diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, apnea del sueño, problemas respiratorios y enfermedades articulares entre otras. Por lo que el tratamiento quirúrgico está destinado a mejorar la expectativa y calidad de vida de estas personas. La cirugía videolaparoscópica o de mínima invasión, en comparación con la tradicional cirugía abierta, permite un abordaje óptimo en este tipo de pacientes, con imágenes de alta definición y una magnificación de 16 veces su tamaño real, lo cual disminuye considerablemente las posibilidades de complicaciones trans y postquirúrgicas, así como el dolor y el tiempo de estancia hospitalaria con una más rápida integración del individuo a su vida cotidiana.

Las intervenciones fueron realizadas por el equipo de cirujanos conformado por los Drs. Salvador Navarrete A y Salvador Navarrete LL, del Hospital Clínico Universitario y Clínica Santa Sofía de Caracas y los Drs. José León Tapia González, María Eugenia Rocha Terceros y Miguel Carrillo Fadul del Hospital Luis Razetti y Clínica Nuestra Señora del Pilar de Barinas, contando con la valiosa participación del capacitado equipo de anestesiólogos conformado por los Drs. Eliécer Arroyo y Miriam Araujo, así como de todo el personal paramédico que labora en esa institución. Cabe resaltar que la preparación preoperatoria de estos pacientes fue realizada por un equipo multidisciplinario de profesionales de diferentes áreas e la salud, encabezado por la Licenciada en Nutrición y Dietética Josefa Martínez.

Esto representa el inicio de un bien conformado y planeado programa de Cirugía Bariátrica y Metabólica en la región, que funcionará coordinadamente con un equipo multidisciplinario nacional y que tiene la firme intención, a mediano plazo, de extenderse a medio público en el Hospital Luis Razetti de nuestra ciudad, lo cual será posible gracias a la reciente dotación de un equipo de laparoscopia de última generación, que permitirá ofrecer las ventajas de esta técnica a la comunidad barinesa.

José León Tapia González.

jueves, 12 de febrero de 2009

Viaje a Salta.


El pasado mes de noviembre realicé un viaje a la ciudad de Salta, capital de la provincia homónima al norte de la República de Argentina, donde pasó sus últimos años de vida el llanero guariqueño Domingo López Matute, quien sirvió en el ejercito libertador de Bolívar al mando de un batallón de caballería compuesto por 170 llaneros venezolanos. Este hombre decide desertar en Bolivia motivado en el trato racista de los oficiales europeos y el retraso en sus ascensos militares, huyendo hacia la ciudad de Salta en compañía de su fiel batallón. Historia narrada en la novela póstuma de mi padre, José León Tapia Contreras, llamada “Muerte al Amanecer”.

El motivo de mi viaje fue completar el deseo no cumplido de mi padre de conocer la ciudad de Salta, donde reside su amigo el profesor, licenciado en letras y especialista en lingüística Rafael Fabián Gutiérrez, a quien conoció gracias a la magia silenciosa de Internet. Fue su colaborador en la parte final de la investigación histórica concerniente a la novela y prologuista de la misma, sin embargo nunca pudieron estrechar sus manos ya que la muerte sorprendió a José León Tapia Contreras antes de que se diera el ansiado encuentro.

Cuando le comenté al profesor Gutiérrez mi intención de viajar a conocerlo se mostro emocionado con la idea y decidió realizar un acto en homenaje a la memoria de mi padre, comprometiéndome a realizar una semblanza de su vida y obra, lo cual constituyó un gran compromiso personal y familiar, sin embargo acepte sin pensarlo dos veces. Así pues el 18 de noviembre a las 19:30 horas en el Salón Auditórium del Complejo de Bibliotecas y Archivos de la Provincia, moderado por la bella profesora Patricia de Gutiérrez, esposa de Rafael, se dio inicio al homenaje con mi humilde participación, la cual fue seguida por la intervención de la profesora de historia de la Universidad de Salta Eulalia Figueroa quien disertó sobre el papel en la historia local de Domingo López Matute, luego Rafael Gutiérrez relató la mágica historia que lo unió con José León Tapia Contreras, concluyendo el acto con la donación de su obra a diferentes bibliotecas locales.

De esta hermosa e inesperada manera cumplí con la memoria de mi padre obteniendo como recompensa la valiosa amistad de la maravillosa gente de Salta, con quienes estaré eternamente agradecido por las molestias tomadas y haberme permitido mostrarles un poco de la vida y obra de un venezolano maravilloso, para quien en Latinoamérica no existían fronteras.

Otro regalo inesperado fue descubrir una ciudad de ensueños, mezcla de arquitectura colonial con diversos estilos europeos, llena de hermosas plazas, iglesias, teatros y museos, con un gentilicio que ama profundamente su patrimonio histórico y que se sumerge en una intensa actividad cultural que se puede palpar en el aire de cada rincón urbano. Una vez que se pisan sus calles te das cuenta de inmediato porque la llaman Salta la linda.

José León Tapia González.

miércoles, 21 de enero de 2009

Barinas y la basura.

A pesar que actualmente en nuestro país existen gran cantidad de problemas, entre los cuales puedo nombrar como el prioritario a la inseguridad personal, veo con preocupación otras situaciones que atentan contra nuestra tranquilidad ciudadana, una de ellos es el problema de la basura en las calles de nuestra querida Barinas, donde lamentablemente se ve a diario un incremento constante y sostenido de su acumulación en aceras, islas de avenidas, semáforos, plazas y parques.

Esta situación refleja un deficiente sistema de limpieza de la ciudad por parte de los entes encargados para tal fin, por lo que deberían tomar cartas serias en el asunto y así poder ofrecer a toda la ciudadanía, independientemente de su tendencia política, la ciudad limpia que todos merecemos. Sin embargo no se les puede culpar en su totalidad, ya que nosotros como ciudadanos mostramos a diario un profundo déficit de valores cívicos y morales cada vez que tiramos basura a la calle, si bien sabemos que no existe la cantidad suficiente de depósitos destinados para tal fin, esto no es excusa para ensuciar nuestra ciudad, ya que ella es nuestra casa y la debemos compartir con todos nuestros conciudadanos.

En conclusión la solución a este problema está en manos de todos, comenzando por los entes gubernamentales que tienen la responsabilidad de mantener limpia la ciudad a través de políticas eficientes, que a mi juicio deben incluir campañas de concientización ciudadana que involucren todos los niveles educativos. De la misma forma nosotros como ciudadanos tenemos el deber de concientizar al respecto en el seno de nuestras familias y sitios de trabajo, así como de dar el ejemplo con nuestras acciones diarias no tirando basura en los sitios públicos o no destinados para tal fin.

José León Tapia González

lunes, 3 de noviembre de 2008

Palabras en homenaje al Dr. José León Tapia C, pronunciadas por su pupílo: Dr. Rafel Aguitón en la XLV Jornada Nacional de Cirugía. Barquisimeto 2008.

En primer lugar quiero agradecer a la Sociedad Venezolana de Cirugía en el marco de la XLV Jornada Nacional de Cirugía en memoria al Dr. Antonio Agustín Mallen, a su directiva y especialmente al Dr. Ricardo Escalante, por la distinción de invitarme para hacer una semblanza de la vida y obra del Dr. José León Tapia Contreras.

Nació en barinas en 1928 en el seno de una familia humilde. Desde pequeño acumuló con su padre, llanero de a caballo, vivencias que fue grabando en su CPU cerebral. En 1946 sale a estudiar medicina culminándo en 1952, regresa a su tierra natal a ejercer como el primer especialista y allí, sin egoísmos, aprovecho la relación consanguínea con un alto personero del Ministerio de Sanidad para lograr becas y cupos para formar una serie de médicos especialistas en otras aéreas, conformando un staff de profesionales en su querido Hospital Luis Razetti, incluyendo un patólogo alemán que fundó el servicio de anatomía patológica.

Ejerció durante mucho tiempo, acumulando experiencias y publicando trabajos sobre cirugía de tiroides, vías biliares y sobre todo en cirugía radical del cuello uterino hasta que la muerte a quien combatió por muchos años, lo toco y se llevo a su anciana madre y a su muy joven segunda hija.

Ese trauma le cambio su vida. Se le puso el pelo blanco en poco tiempo y para pasar el guayabo comenzó a viajar por el interior del llano, entrevistando a ancianos protagonistas o con referencias de las innumerables guerras y batallas que se dieron en Venezuela después de la guerra de independencia y la federación.

De allí salieron sus primeros libros: Por aquí paso Zamora, Maisanta, el último hombre a caballo y el Tigre de Guaito. Que causaron gran impacto en el ámbito literario estimulándolo a hurgar en su CPU cerebral y comenzó a escribir sus vivencias en una narración nostálgica y veraz. Así nacieron: Barinas, Tierra de Marqueses, la Música de las Charnelas, la Heredad, los Años del Olvido, los Vencidos, en el País de la Memoria, el Embrujo de los Palacio, el Compromiso de ser Médico y una Visión de la Medicina.

Sus logros le valieron no solo el ser recibido como individuo de número en las academias de medicina, de la historia y de la lengua castellana en Venezuela sino ganar el premio nacional de literatura que rechazo por convicciones personales haciendo gala de su desprendimiento al no recibir el jugoso premio en metálico que incluía.

Continuo su vida entre su medicina y su literatura que a decir de algunos críticos no es novela, ni es historia ni es crónica. Hasta que finalmente se embarco en la balsa de Caronte partiendo definitivamente como los viejos guerreros, con las botas puestas ya que el infarto fulminante le sobrevino en su consultorio de tantos recuerdos. Menos de dos meses antes de cumplir los ochenta años.

Del Dr. José León Tapia Contreras tenemos muchísimos y gratos recuerdos dentro de los que podría mencionar dos para no ser muy extenso.

Primero. Sus angustias, viajes y contactos para salvar de la picota la vieja casona de los Pulido a 100 metros de la plaza Bolívar de Barinas, decía que no quería que fuera adquirida por un platudo que la derribaría levantando un edificio con lo cual se desvanecerían los recuerdos de la casa en cuyos corredores vivió y jugo de niño, José león. Hoy esta casona es la sede del Museo Alberto Arvelo Torrealba.

Finalmente una anécdota de quirófano, esta vez de humor. El Dr. Tapia tenía como férrea costumbre no seccionar el hilio vesicular sino con la tijera de Pott-Smith. Un día que realizábamos una colecistectomía. La enfermera era una bella instrumentista con unas pestañas tan largas que provocaban vientos de huracanes en su corazón de cirujano cucarachón, al pedir la tijera, le respondió con una vocecita coqueta que no tenía ni siquiera una metzembaun grande y el Dr. Tapia terminó seccionando el cístico y la arteria cística con un bisturí de mango largo.

Muchas gracias.

Dr. Rafael Agutón Contreras

sábado, 25 de octubre de 2008

Con motivo del bautizo de "Muerte al Amanecer" obra póstuma de José León Tapia Contreras



Domingo López Matute, entra en mi vida en enero del año 2007, cuando mi padre, lleno de emoción me resumió la vida de este personaje. Me sorprendieron todos los avatares que sufrió este llanero y su grupo de fusileros patriotas, y por supuesto, no tuve la más mínima duda de porque mi papá decidió rescatar del olvido esta historia. Entendí que se trataba de otro vencido de nuestro pasado glorioso, y como todos los que lo conocimos sabemos, esos eran los personajes que prendían la chispa creativa de José León Tapia, pues revivir estos hombre y sus historias formaba parte de su razón de existir.

Quiero contarles que esta labor no era sencilla para él, requería de mucha dedicación, investigación y pasión. Todo un reto, quizás para el lector de sus obras, que disfruta a plenitud un libro totalmente terminado, es desconocido el proceso de su creación. Por lo que quise regalarles una pequeña historia que vivimos mi papá yo, totalmente ligada al período creativo de la obra hoy presentada.

Una vez realizada buena parte de la investigación, existía un vacio difícil de llenar, se trataba de los últimos años de vida de Domingo López Matute, que transcurrieron en la ciudad Argentina de Salta. La información era escasa, vaga, difícil de confirmar, se remitía a lo escrito en libros de protagonistas, como: “La independencia de América” y “Un Irlandés con Bolívar”, del Coronel Burnett O´Connor, quien fue comisionado por el Mariscal Sucre, para perseguir y atrapar a los desertores del ejército patriota, Domingo López Matute y sus 170 fusileros, que servían en Bolivia. Estos hombres, descontentos por el retraso en sus ascensos, el trato injusto y racista de los oficiales europeos, y no poder regresar a su Venezuela natal, decidieron llegar a la Argentina, con la esperanza en embarcarse hasta tierras venezolanas. Cosa que nunca lograron.

Ante este problema, le dije a mi papá: vamos a utilizar internet para buscar información en Argentina sobre el personaje. Aceptó la propuesta, pero con dudas sobre los resultados, pues como ya sabemos, nunca fue un hombre ganado a las nuevas tecnologías, y particularmente la computadora no fue precisamente su amiga, ya que prefería su vieja máquina de escribir Olivetti, que siempre le dio los resultados deseados. Fue entonces, cuando nos topamos con un artículo llamado “Llaneros en Salta”, en la página web de la Cámara de Diputados de la Provincia de Salta, escrito por un tal Rafael Fabián Gutiérrez. Este breve texto nos impacto de inmediato, pues revelaba facetas desconocidas del personaje.

Mi papá me pidió entonces que lo pusiera en contacto con este señor, cosa que fue un verdadero reto, ya que a pesar de mis esfuerzos en la red, solo logré encontrar un resumen curricular, donde nos quedo claro, que se trataba de un profesor, Licenciado en Letras y Especialista en Lingüística. Información que produjo un brillo pícaro en los ojos del Dr. Tapia, seguido de la temida pregunta, ¿ya tienes su correo?, y claro está, la única respuesta posible era: “no aún no”. Así que, decidí escribirle al Sr. José de Guardia, cuya dirección electrónica figuraba, como la del director de la ya mencionada página web. Comenzó entonces la presión por parte de mi papá, que me esperaba impaciente y me acosaba a diario para lograr esta comunicación. Un buen día llegó un correo electrónico donde muy gentilmente, Rafael Fabián Gutiérrez contestaba a la solicitud realizada a través del Sr. José de Guardia, abriéndose en ese momento, sin saberlo nadie, el camino a la primera y única amistad de mi papá en la web.

Comenzó a dictarme los correos que deseaba enviarle a Lic. Gutiérrez, el primero de ellos fue el día 10 de enero del 2007, donde se presentaba formalmente, manifestaba su intención de que lo ayudara con su novela y le hacía preguntas puntuales sobre el personaje. Nuevamente empezó la espera de la respuesta desde Argentina, y con ella, la impaciencia y continuas visitas de mi papá al cuarto de la computadora. Hasta que finalmente, Rafael Gutiérrez, accedió generosamente a ayudarlo. Esta relación amistosa llegó a tal extremo, que a pesar de manifestarle su propia intención de escribir un libro sobre López Matute, mi papá, decidió confiar abiertamente en él, y le envió los originales de la novela ya terminada para que los corrigiera e hiciera sugerencias.

Lo que me ratifico algo que siempre tuve claro, mi papá no se equivocaba con la gente, con solo ver una persona y tratarlo por unos minutos, sabía si era alguien digno de su confianza y amistad. Lo que si fue totalmente nuevo para mí, es que este don funcionara por internet, ya que no se equivoco, encontrando un nuevo amigo y colaborador en la distancia.

Las correcciones y sugerencias del Lic. Gutiérrez, fueron recibidas y tomadas todas en cuenta, dándole un valor inestimable, y agradeciendo a cada momento por haberse tomado la molestia de leer su libro y corregirlo, además que le parecieron tan oportunas y acertadas, que las calificó de excelentes. Lo cual interpreto como una lección de humildad literaria, ya que cualquier otro autor, pudiera haber tomado a mal las críticas realizadas.

Una vez terminada y corregida la novela, el Dr. Tapia decidió solicitarle al Lic. Gutiérrez, que prologara su libro, este accedió gentilmente, es por eso que hoy tenemos en nuestras manos, formando parte de esta novela, un prologo excepcional, donde a pesar de las distancias que nos separan, se evidencian lo mismos valores latinoamericanos, que impulsan a los hombre de letras, a rescatar nuestra historia común.

Hace unos días, recibí del Lic. Gutiérrez, un artículo escrito como homenaje póstumo, donde cuenta su versión de esta historia, y nos manifiesta su decisión personal, de asumir como compromiso, la divulgación de la obra literaria de José León Tapia en tierras Argentinas. Gesto con el que afianza y blinda el respeto y agradecimiento de nuestra familia.

Para concluir, debo decirles que desde el punto de vista meramente técnico, la comunicación entre el Dr. Tapia y el Lic. Gutiérrez, se resume a 15 correos electrónicos y sus respuestas, sin embargo, los logros literarios y espirituales, surgidos de esta extraña simbiosis temporal, quizás no puedan resumirse, pues esta obra está destinada a ser universal.

José León Tapia González

El Trauma un Problema de Salud Pública.



El incremento continuo y sostenido de las situaciones de violencia en nuestra sociedad, donde se incluye el gran número de accidentes de tránsito, heridos por armas de fuego o blancas y accidentes de toda índole. Ha traído como consecuencia, que en las emergencias de los hospitales de todo el país, se vean atestadas de pacientes víctimas de las causas ya señaladas, por lo que el trauma definido como: una herida o lesión caracterizada por una alteración estructural o un desequilibrio fisiológico causado por la exposición aguda a energía mecánica, térmica, eléctrica o química, o por la ausencia de elementos esenciales, como calor y oxigeno(1). Se ha transformado en un motivo constante de consulta, donde los individuos afectados pueden ser considerados politraumatizados, entendiendo esto último, de acuerdo a la definición dada por Perales Rodríguez(2), como: “aquella persona que sufre más de una lesión traumática grave, alguna o varias de las cuales supone, aunque sea potencialmente, un riesgo vital para el accidentado”.

Esta situación demanda del personal médico y paramédico que labora en las áreas de emergencia y de atención prehospitalaria, conocimientos teóricos y prácticos, enfocados en disminuir la morbimortalidad inherente a estos pacientes. Lo cual se logra por medio de un entrenamiento de alto nivel, que pretende hacer entender a este personal, cuales son las prioridades y las conductas necesarias, para garantizar la supervivencia del individuo politraumatizado, comenzando en el mismo lugar donde ocurrió el hecho.

Estas iniciativas son relativamente nuevas, pues antes de 1980 no existía un criterio uniforme para la atención del paciente traumatizado. Fue entonces que un grupo de cirujanos y médicos norteamericanos del Estado de Nebraska, identificaron la necesidad de establecer un mejor entrenamiento en cuidados avanzados para el apoyo vital del politraumatizado. Un programa educativo combinado en base a presentaciones de conferencias asociadas a demostraciones y desarrollo de destrezas en maniobras vitales y experiencias prácticas en el laboratorio, constituyeron el primer prototipo del curso Advanced Trauma Life Support® (ATLS®) para Médicos(3). Iniciativa que poco a poco fue adoptada a nivel mundial (incluida Venezuela), permitiendo estandarizar criterios de manejo.

En nuestro país, existen experiencias muy positivas, un buen ejemplo lo constituye la Unidad de Politraumatizados del Hospital Domingo Luciani de Caracas, fundada en diciembre de 1990, y que para la misma fecha del año 1995, ya había manejado 13.565 pacientes(4), enmarcado en los procedimientos y normas aceptados internacionalmente. Por otra parte, han desarrollado hasta la fecha, múltiples trabajos de investigación en el área y han publicado dos importantes monografías, siendo su más reciente logro la activación y puesta en marcha del curso Manejo Integral del Politraumatizado (c.MIP), fundamentado en el libro del mismo nombre(5), orientado precisamente al entrenamiento básico del personal médico en el área de manejo integral del paciente politraumatizado. De la misma manera existen fundaciones privadas sin fines de lucro, como Fundatrauma, dedicada a la capacitación, entrenamiento y acreditación continua del personal de salud involucrado en atención de los pacientes severamente lesionados, a través de la realización de los cursos ATLS®.

En la actualidad se hacen necesarias iniciativas dirigidas a la formación de nuestros futuros médicos generales en esta área de la medicina de urgencias, con la firme intención de mejorar los conocimientos básicos necesarios para el manejo de este particular grupo de pacientes, lo cual se reflejará en una disminución de la morbimortalidad asociada al trauma. Es por esto que, diseñar una asignatura sobre este tema, es un verdadero reto debido a las implicaciones inherentes a sus resultados, donde se deben incluir desde valores éticos y deontológicos hasta los más actuales conocimientos científicos derivados de las investigaciones nacionales e internacionales, pasando por la formación teórica y práctica, regida por las bases o paradigmas psicológicos en educación que se adapten y ofrezcan los mejores resultados para lograr los objetivos planteados.

1. Rodríguez-Montalvo F, Viteri Y, Vivas L, Ottolino P. Manejo del paciente traumatizado. Editorial Básica 1 C.A. Caracas. 2003.

2. Perales Rodríguez de Viguri N. y Alted López E. El sistema nacional de salud ante los accidentes. Cirugía española 1991; 50/6: 417-426

3. Comité de Trauma del Colegio Americano de Cirujanos. Programa Avanzado de Apoyo Vital en Trauma® Para Médicos .ATLS®. Manual del Curso. Séptima Edición.

4. Henríquez R, Rodríguez-Montalvo F, Viteri J, Merchán J, Stamile A|, Liuzzi J. Colombo C. Experiencia de la Unidad de Politraumatizados Hospital Domingo Luciani. Disponible en: http://es.geocities.com/rdhenriquez/experienciatraumahdl.html

5. Ottolino-Lavarte, Vivas-Rojas. Manejo Integral del Paciente Politraumatizado. Editorial Médica Panamericana. Caracas. 2008.


José León Tapia González.
Cirujano General