miércoles, 3 de febrero de 2010

OBESIDAD, UN PROBLEMA DE SALUD.


La obesidad mórbida se ha transformado en un problema de salud pública en nuestro país y el mundo, en la actualidad se considera que aproximadamente el 30% de la población venezolana sufre algún grado de obesidad, lo cual es un importante factor de riesgo para enfermedades sistémicas como la hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, dislipidemias, padecimientos de las articulaciones como la osteoartritis, problemas respiratorios, ronquidos, apnea del sueño, reflujo gastroesofágico y acidez gástrica, infertilidad y muchas otros problemas de salud. Por lo que la calidad y expectativas de vida se ven afectadas por este padecimiento. Las personas que sobrepasan el doble de su peso corporal ideal duplican las posibilidades de muerte súbita en relación a los no obesos. Igualmente el riesgo de muerte por diabetes o ataques cardíacos es 5 a 7 veces mayor. Esto transforma a la obesidad en una enfermedad mucho más grave que un simple problema estético o de autoestima, ya que pone en juego la vida de la persona que la padece. El tratamiento no quirúrgico de la obesidad fundamentalmente consiste en la combinación de regimenes dietéticos, rutinas de ejercicios físicos y modificaciones en los hábitos personales y de comportamiento, lo cual ha demostrado ser eficaz en un pequeño grupo de paciente obesos, ya que estadísticas recientes informan que menos del 8% de las personas que se someten a este tipo de tratamiento logran perdidas significativas que puedan mantenerse por un periodo de 5 años, lo cual se traduce en el hecho de que más del 90% de estos pacientes recuperan su peso anterior en un año o menos
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El tratamiento quirúrgico de la obesidad busca lograr resultados positivos que se mantengan en el tiempo y permitan al paciente mejorar su calidad y expectativa de vida, disminuyendo los riesgo de padecer las enfermedades asociadas ya mencionadas o un mejor control de las misma si estas ya existen. En ningún momento se plantea como un tratamiento cosmético, ya que los beneficios estéticos son secundarios en este tipo de procedimientos. Se le conoce como cirugía bariátrica, palabra derivada del griego “baros” que significa peso y de “iatrein” que significa tratamiento. Consiste en la reducción quirúrgica del tamaño del estómago que puede estar asociada o no a un procedimiento de mala absorción intestinal, lo cual permite la perdida de peso por dos mecanismos, el primero es restrictivo y deriva de la reducción de la capacidad del estómago, lo que hace que el individuo coma menos cantidad de alimentos perdiendo peso de esta forma, el segundo es por mala absorción, la cual se genera por la creación de un puente que hace que los alimentos pasen por menos segmentos intestinales disminuyendo la capacidad de absorción de los mismos, lo cual también permite perder peso. Así pues los procedimiento más realizados y aceptados en la actualidad son el bypass gástrico y la gastrectomía vertical o manga gástrica.


El índice de masa corporal (IMC) es una medida que deriva de dividir el peso entre la talla al cuadrado y nos permite clasificar la obesidad en grados. La cirugía bariátrica está indicada en pacientes entre 15 – 65 años de edad con un IMC mayor de 40, lo que ayuda mejorar su calidad de vida y disminuir la probabilidades de muerte súbita y de padecer enfermedades asociadas. Igualmente está indicada en personas con un IMC entre 35 y 40 que tengan una enfermedad producto de la obesidad o un alto riesgo de padecerla. El paciente que va a ser sometido a este tipo de procedimientos quirúrgicos, debe estar bien informado acerca de los mismo y estar comprometido con un equipo médico multidisciplinario integrado por nutricionista, endocrinólogo, cardiólogo, gastroenterólogo, neumonólogo, psiquiatra, internista, cirujano y anestesiólogo, ya que del trabajo en conjunto entre el paciente y sus médicos depende buena parte del éxito de esta cirugía y su seguimiento en el tiempo.


En la actualidad realizamos estos procedimiento quirúrgicos por vía laparoscópica, conocida también como cirugía de invasión mínima, la cual nos permite abordar la cavidad abdominal por pequeñas incisiones de 1 a 2 cm y visualizar las estructuras internas con imágenes de alta definición y 16 veces su tamaño normal, disminuyendo considerablemente las posibilidades de complicaciones, el tiempo de estancia hospitalaria y el dolor postquirúrgico, permitiendo una rápida integración del paciente a sus vida cotidiana. Por otra parte es importante resaltar que para muchos pacientes, el riesgo de muerte por no operarse, es mayor que el riesgo de las posibles complicaciones que pudieran generarse posterior a estos procedimientos quirúrgicos.


En conclusión la cirugía bariátrica es una alternativa.